Cuando su corazón bombea sangre hacia sus arterias por medio de los latidos crea presión en ellas. Esta presión es la que se encarga de que la sangre circule por todo el cuerpo.
Cada vez que le toman la tensión le dan dos cifras. La primera de ellas registra la presión sistólica (aquella que se produce en las arterias cuando late el corazón) y la segunda, la presión diastólica (aquella que se registra cuando el corazón descansa entre latidos).
Si la presión es mas alta del límite normal –que se podría cifrar en 140/90 en los adultos– se produce lo que denominamos hipertensión arterial Se trata de una enfermedad muy común en todo el mundo.
Pero uno de sus mayores peligros es que no muestra sintomas. Usted puede tener la tensión arterial elevada y no no darse cuenta. De ahí la importancia de la prevención.
Si no controla su tensión arterial, ésta puede afectar al funcionamiento de su corazón,cerebro y riñones y aumentar el peligro de derrame cerebral.
Los investigadores aún no han encontrado causas específicas de la hipertensión arterial,pero existen algunos factores que ayudan a propagarla, así como la obesidad, consumo elevado de sal, alcohol, tabaco, falta de ejercicio y estrés
Por eso es importante que se realice controles periódicos y, de padecer hipertensión, combine el tratamiento prescrito por su médico con una dieta más saludable y ejercicio físico.
Por mas que la hipertensión arterial no puede ser definitivamente curada, existen una serie de hábitos de vida que, unidos a la acción de los medicamentos antihipertensivos, pueden llegar a controlarla de alguna forma y evitar así sus consecuencias.
Estos consejos le van a ser de utilidad para la prevención de la hipertensión y su control.
- Todo adulto de entre 40 y 65 años debe vigilar periódicamente su tensión arterial. Más aún, si sus padres o abuelos han sido hipertensos.
- Muchos hipertensos han normalizado su tensión arterial al lograr su peso ideal. Evite la obesidad.
- Si su vida es sedentaria y físicamente poco activa, descubra el placer del ejercicio físico regular y, si es posible, al aire libre.
- Disminuya el nivel de sal en la preparación de sus comidas.
- Reduzca al mínimo las grasas animales de su dieta y hágala rica en verduras, legumbres, fruta y fibra.
- No fume y evite los ambientes contaminados por humo de tabaco. Invite a la gente de su entorno a dejar de fumar.
- Modere el consumo de bebidas alcohólicas. No tome más de uno o dos vasos de vino al día
- No ingiera en exceso bebidas excitantes como el café, el té, etc.
- Siga fielmente el tratamiento prescrito por su médico y no lo interrumpa sin su conocimiento.
- Recuerde que la hipertensión es un poderoso factor de riesgo cardiovascular que se potencia cuando se asocia a colesterol elevado, diabetes o ácido úrico.
Vía : Geosalud














